La belleza en la naturaleza se presenta constantemente. La intensidad de los colores, la diversidad de texturas, la disposición de patrones, son solo algunos de los temas que tenemos para registrar. Como fotógrafos, una de las mejores opciones que podemos utilizar, para capturar y dar a conocer esos detalles, son los primeros planos y los retratos. En este artículo, hablaremos de algunas recomendaciones para poder lograr imágenes íntimas de especies en su entorno natural.
¿Qué equipo me conviene usar?
Con haber salido al menos una vez a dar un paseo por cualquier ambiente natural, nos damos cuenta de que la mayoría de las especies mantienen cierta distancia a nosotros; por esta razón, es buena idea optar por un teleobjetivo del orden de los 400 o 600 mm. De esta manera, podremos obtener buenos resultados mientras mantenemos físicamente una distancia razonable de nuestro sujeto.
Todo depende de la técnica que utilicemos; otra opción podría ser un objetivo 300 mm, pero solo en los pocos casos donde el ave permita y acepte que nos encontremos cerca de ella, como por ejemplo cuando hacemos uso de los hides.
Disponer de un soporte como un trípode, monopié o Bean Bag (bolsa de tela rellena que permite estabilizar la cámara), también puede ser muy útil; ya que, para este tipo de fotografía, generalmente se utilizan aperturas pequeñas buscando obtener una mayor profundidad de campo, lo que conlleva tener que utilizar velocidades de obturación más lentas para contrarrestar la pérdida de luz al cerrar el diafragma. Nuestro soporte nos ayudará a tener una mayor nitidez en estas condiciones.
En cuanto a la cámara, si bien no es un aspecto tan importante, cualquiera que posea control manual de sus funciones, será más que suficiente; aunque las actuales mirrorless presentan prestaciones que no hay que menospreciar, como su fabuloso sistema de enfoque en el ojo.
Conocer la técnica.
Más allá del equipo que usemos, es fundamental conocer a fondo tu cámara. El hecho de que algo no esté bien expuesto o enfocado, puede ser muy evidente en este tipo de fotografía, ya que el sujeto ocupa casi en totalidad el encuadre. Saber cómo lidiar con las cuestiones técnicas es esencial para obtener los resultados que esperamos.
Profundidad de campo y enfoque crítico.
Para tomar fotografías en primer plano, es recomendable cerrar un el diafragma para conseguir una profundidad de campo adecuada. Si bien queremos que el fondo se separe del sujeto, también esperamos que nuestro personaje este totalmente enfocado.
Hay que procurar el enfoque total del sujeto, pero evitando que los elementos que componen el fondo puedan molestar. Algunas cámaras presentan una función muy útil en la vista previa de la profundidad de campo (algunas en la pantalla LCD, otras directamente en el visor) mientras enfocamos manualmente; y allí podremos ver destacados en color, generalmente rojo, los sectores de la escena que están enfocados.
El uso del Flash.
Una herramienta para ganar nitidez en nuestras imágenes es el uso del flash, ya que reduce los efectos del movimiento de la cámara con una destello rápido de luz. Para poder tener una velocidad de obturación mayor, podemos subexponer la luz del ambiente y usar el flash como la luz principal. Hay algunos temas que tendremos que tener en cuenta, como el hecho que se genera un oscurecimiento de los fondos, o que al reducir la apertura, el alcance del flash se reducirá.
Prestar atención a la composición.
La manera de componer una fotografía es siempre importante. Donde seleccionemos situar al sujeto en el encuadre -en relación con los otros elementos- puede definir lo que esa imagen transmitirá.
En los primeros planos, la composición es muy delicada, ya que un pequeño cambio puede hacer que la fotografía parezca equilibrada y bien compuesta, pero extraña. Siguiendo algunos tips, podemos hacer composiciones de forma natural.
Buscar un balance.
Distribuir los elementos de una manera agradable y armoniosa es indispensable para lograr una composición equilibrada. Por ejemplo, si se trata de la toma de la cabeza, es buena idea colocar la cabeza o el ojo cerca de una intersección de la regla de los tercios.
Una buena opción es dejar, alrededor de la cabeza, algo de fondo, mientras que el resto del sujeto queda en una esquina del encuadre. Por otro lado, si el primer plano es extremo y de un ave, colocar el ojo en una de las esquinas superiores, con la punta del pico apuntando hacia la esquina de inferior opuesta, puede crear una línea imaginaria que lleve al espectador a observar el ojo.
Conexión entre el sujeto y el espectador.
Si buscamos que el espectador quede fácilmente atrapado por la mirada del animal, buscar una imagen donde el sujeto mire hacia uno, puede marcar una diferencia a la hora de crear una foto que genere conexión. Igualmente, dependiendo qué se quiera transmitir, que esté mirando hacia otro lado, puede también funcionar.
Dinámica.
La decir dinámica nos referimos a la sensación de movimiento, energía o acción dentro de una imagen, osea cuando el sujeto está realizando una actividad. A veces pensamos en esa gran foto del ave cazando, pero cosas tan simples como acicalarse puede funcionar muy bien.
Otra alternativa puede ser la de sumar líneas y curvas que generen esa sensación de movimiento y dirección.
Espacio para respirar.
Este espacio hace referencia a que el sujeto no debe estar encuadrado de tal manera que quede contra los márgenes. La mejor opción siempre es dejar espacio por delante hacia el lado que se mueve o mira; dejando una proporción similar por encima del sujeto.
Para practicar estas pautas es muy útil buscar un sujeto cooperativo, por ejemplo, aves cotidianas en tu zona que estén acostumbradas al acercamiento humano. Con ellos podrás tomarte el tiempo para considerar conscientemente la composición, o también probar con distintas posiciones para descubrir después cuál es la indicada.
La ética.
Si bien todos los aspectos que mencionamos antes son muy importantes para conseguir una fotografía agradable, ni la mejor imagen merece estresar o poner en peligro a la especie que busquemos fotografiar.
Cabe destacar que AFONA ha creado un Código de Ética partiendo de la premisa de que el medio natural debe ser respetado en todo momento: https://afona.org.ar/wp-content/uploads/2022/03/codigo-de-etica-2022.pdf
En conclusión, aprovechando todas las pautas y sumándole creatividad y práctica, estarás en el camino indicado para conseguir excelentes primeros planos. Si bien hablamos de varias reglas, lo importante es experimentar y, fundamentalmente, divertirse en el proceso.