Del clic intuitivo a la imagen consciente

Adentrarse en la fotografía de naturaleza es como descubrir un universo propio: por un lado, la emoción de encontrar paisajes, animales y texturas que despiertan el asombro; por otro, la necesidad de dominar un lenguaje técnico y estético que transforme esas escenas en imágenes memorables. No es de extrañar que cuando te iniciás en el mundo de la fotografía de naturaleza, te sientas un poco perdido en la búsqueda de lograr buenas fotos, y es que hay tantos temas, tantas especializaciones que resulta complejo saber qué camino tomar.
Esa es la razón por la cual te presentamos una descripción general de los temas más importantes que necesitarás conocer y sobre los diferentes recursos que están a tu disposición.

De sacar fotos a hacer fotos
Es común pensar que basta con apuntar y disparar, pero la verdadera magia ocurre cuando se combinan la técnica y la creatividad. Al tomar conciencia de cada parámetro -exposición, enfoque, balance de blancos- y a la vez explorar ángulos, historias y luces, activamos ambos hemisferios cerebrales: el lógico, que ajusta los valores de forma precisa, y el intuitivo, que busca componer y emocionar. Lleva algo de tiempo hacer funcionar ambos hemisferios a la vez para hacer una foto, ya que simplemente, levantar la cámara y presionar el disparador, rara vez te lleva a eso. El primer paso para conseguirlo es detenernos un instante antes de disparar y preguntarnos: ¿qué quiero mostrar / contar con esta imagen?

El equipo que crece con vos
La primer duda existencial que tenemos es: ¿cuál es la cámara ideal? Esta pregunta se comienza a responder cuando decidimos qué es lo que buscamos hacer con ella.
La fotografía de naturaleza abarca muchos temas y cada uno de ellos puede llegar a requerir de equipamiento específico, siendo algunos de los principales temas por los que nos vemos atraídos: vida silvestre, macro, paisaje, nocturna. Si bien la cámara es común a todas esas especializaciones, sus prestaciones varían y pueden llegar a ser de ayuda para un determinado tema.
Las DSLR o mirrorless con lentes intercambiables ofrecen la versatilidad necesaria para adentrarse en la naturaleza: desde amplios paisajes hasta acercamientos íntimos, brindándonos versatilidad y la capacidad de crecer y actualizarnos con el tiempo.

Algunas características a tener en cuenta son:
Tamaño del sensor o “factor de recorte” (multiplicador del campo de visión). Las DSLR poseen sensores de diferentes tamaños; los sensores más chicos que un fotograma de película de 35 mm tienen un efecto multiplicador en la distancia focal de un objetivo, lo que equivale a una ventaja para quienes les gusta la fotografía de fauna, ya que proporciona un multiplicador de campo de visión de 1,6 (en Canon) o de 1,5 (en Nikon y Sony), lo que hace que un objetivo de 100 mm equivalga a 160 mm (en Canon); pero lo que es ventajoso para vida silvestre, no lo es tanto para paisaje, donde se suele trabajar con distancias focales cortas.

Fotogramas por segundo
La cantidad de fotogramas por segundo que la cámara es capaz de exponer, es particularmente útil para la acción, pero no es importante para los sujetos estáticos; si sos quien le gusta disparar en ráfaga, tene en cuenta el tamaño del búfer (cantidad de imágenes que se almacenan en la memoria temporal antes de escribirse en la tarjeta); en este punto, las cámaras que disparan más cantidad de fotos por segundo, más grande es el búfer que necesitará.

Bloqueo de espejo
En una cámara SLR, hay un espejo delante del sensor; la vibración mecánica de este movimiento puede hacer que la imagen se vea borrosa a velocidades de obturación muy lentas. Un modo de “bloqueo del espejo” le permite mover el espejo hacia un lado primero y luego activar el obturador para eliminar esta vibración. Esta es una característica muy deseable principalmente para quienes hacen fotografía nocturna o les gusta trabajar a baja velocidad.

Trípodes y soportes: estabilidad en cada foto
Un trípode, es quizás, el accesorio que más incordio nos trae en nuestra tarea de campo; sin embargo es uno de los mejores amigos del fotógrafo de naturaleza, ya que no solo nos permite tomarnos el tiempo para pensar bien una toma, sino que elimina uno de los problemas más importantes: la falta de luz.
Para fotografía macro y de paisaje, se necesita estabilidad para ajustar con precisión la composición, así como para tiempos de exposición prolongados; mientras que para vida salvaje, será de ayuda para sostener el pesado equipo (aunque quizás prefieras optar por un monopie, que suele resultar más cómodo para transportar).
Sea cual sea la rama de la fotografía que te apasione, busca un trípode ligero pero suficientemente firme para poder soportar el peso de tu equipo; preferentemente de los que no tienen sus patas unidas a su columna central y que sus patas se puedan manejar independientemente; con lo cual podrás apostarlo en cualquier tipo de terreno.
Si te gusta la fotografía macro, ideal es que su columna central se pueda volcar, asi como sus patas se puedan manejar independientemente; esto te permitirá poder trabajar al ras del suelo sin problemas.

Un accesorio ideal al trípode son los cabezales o rótulas, los que permiten libertad de encuadres y movimientos sin complicaciones.
En el caso que hayas salido sin el trípode o que, la situación, amerite fotografiar a mano alzada, una regla general es mantener la velocidad de obturación más rápida que 1/longitud del objetivo. Por ejemplo, con un objetivo de 200 mm, dispara más rápido que 1/200 de segundo. Con la tecnología de reducción de la vibración (VR) / estabilización de la imagen (IS) puedes ir un par de pasos más lento que esto.

Jugar con la luz: filtros y flash
La luz es el alma de la imagen. Un filtro UV de calidad protege tu lente sin afectar la nitidez; de nada sirve tener un lente de buena calidad y colocarle un filtro barato por delante; dado que eso le quitará calidad a la imagen final. Siempre intentá ir por los filtros de mayor calidad posible.
Entre los filtros indispensables, esta el polarizador el cual atenúa reflejos y profundiza el azul del cielo; y un filtro de densidad neutra graduado con el que podrás equilibrar cielos muy luminosos con primeros planos más oscuros.

En cuanto al flash que traen algunas cámaras, no son especialmente útiles, y la elección de un flash externo depende mucho del tema a fotografiar. Por ejemplo, para fotografía macro existen flashes especiales y soportes que te permiten iluminar sujetos muy chicos; mientras que para cierto tipo de técnicas de fotografías de aves, necesitaras más de uno, o incluso adquirir un flash extender para aumentar el alcance del flash.

Composición: contar historias sin palabras
La composición es quizás la falta más común en quienes se inician, pero ¿qué es componer?
Explicado muy sencillamente es la disposición de los elementos de una fotografía, lo que hace intencionalmente el fotógrafo para dirigir la mirada del espectador.
Aunque muy subjetivas, existen algunas reglas básicas de composición que conviene aprender. Se trata de métodos probados y verdaderos (algunas son reglas de pintura de siglos de antigüedad) que darán buenos resultados. Una vez que comprenda estas reglas, romperlas intencionalmente puede dar resultados espectaculares.

Más allá del equipo, la composición transforma una escena bonita en una narrativa visual:

  1. Ojos como portal emocional: En fauna, enfoca siempre los ojos: es donde el espectador conecta.
  2. Espacio hacia adelante: Si tu sujeto se mueve, déjale espacio por donde avanzará. En posados, déjalo mirar hacia el área libre.
  3. Fondos limpios: Evita zonas brillantes o elementos que distraigan. Muévete hasta lograr un fondo suave o minimalista.
  4. Líneas y encuadre: No coloques ramas ni horizontes atravesando el sujeto. Ajusta tu ángulo para liberarlo.
  5. Incluye al sujeto completo: No cortes orejas, patas ni alas. Si no ves los pies, deja un “espacio virtual” abajo.
  6. Perspectivas: Dispara al nivel del sujeto para intimidad; usa contrapicados o picados para dramatismo.

Aprender y compartir: recursos recomendados
En nuestra web podrás encontrar incontable cantidad de recursos desde los Tips de autor donde fotógrafos cuentan cómo realizaron algunas de sus fotografías más emblemáticas, pasando por la sección artículos y finalizando con los talleres gratuitos para socios.
Además, en nuestro Grupo AFONA en Facebook, podes compartir imágenes y recibir críticas constructivas.
Por último, si deseas sumergirte en alguna especialidad fotográfica en particular, en la sección Beneficios, podrás encontrar algunos cursos con descuentos especiales para socios.
Con estas herramientas, conocimientos y fuentes de inspiración, tu viaje en la fotografía de naturaleza será más fructífero. Recuerda: la práctica constante, el respeto por el entorno y la curiosidad por experimentar son la clave para crear imágenes que no solo capturen un instante, sino que cuenten una historia y despierten emociones.